Era una mañana soleada, después de dormir al raso.
Al lado del camino, mis padres y yo
continuamos hacia la ciudad que empezamos a ver detrás de la
montaña.
Ya
veíamos el puerto. Al entrar, nos
cruzamos
con muchas familias en nuestra situación.
El barco esperaba. Los niños, cuando nos
juntamos, pensamos en juegos y así conseguimos que el miedo se marchara.
Nos despedimos como si fuera hasta mañana
aunque pasaran 50 años.
Sólo he dicho una vez paz. Como las cosas que
escasean, la tenemos que cuidar.
Pedro León Baraza 5ºA
Érase una niña llamada Paloma.
Paloma era una niña divertida, estudiosa,
buena.... pero con pocos amigos.
Paloma nunca jugaba con nadie porque siempre
estaba leyendo.
Un día llegaron sus amigos/as y le dijeron
que, aunque era bueno leer, también es
bueno jugar. Y ella aprendió una cosa: que aparte de ser bonito leer, también es
muy bonito estar con los amigos/as jugando. Desde entonces se divertía mucho con
el grupo de amigos que había hecho en clase.
Paloma se apenaba mucho porque había otros
grupos que no la querían, pero ella se
empeñaba en que entendieran que el camino de la maldad no lleva a la felicidad y
el camino de la paz y la unidad tiene
muchas puertas a ella.
Ana Lucía Herrera Reyes.
Entre amigas
Érase un grupo de amigas que se iban todos los días al parque para jugar.
Jugaban al pilla pilla, al escondite, a la
comba y se lo pasaban muy bien. Un
día, dos amigas se
pelearon porque una de ellas
quería siempre decidir a qué se
jugaba.
Entonces, una de ellas
intervino y les dijo que
no se pelearan porque
tenían que estar
felices para poder seguir jugando
al pilla pilla todo el grupo.
Los
personajes son Cristina, Ana, Patricia y
Mirian.
MIRIAN CALVO VEGA 5ºA
Amigos.
-¿Qué te ocurre? - Preguntó
Kevin
-Mi país está en guerra y he tenido que
escaparme, escondido, en un coche. -Contestó Eto'o
-¿Quieres venirte a mi
casa?
-No, no quiero
molestar.
-No es ninguna molestia, ¿quieres ser mi
mejor amigo?
-¡Vale!
Eto'o se fue con Kevin a su casa y, como
tenía hambre, Kevin le ofreció un bocadillo.
Después se contaron sus secretos y Eto'o le
contó la historia de la guerra de su país. Kevin vio cuanta pobreza había en el
mundo y decidió que Eto'o jamás volvería a pasar esa
situación.
Alba Magán
MELANIE Y CRISTINA
Un día, una niña llamada Cristina salía del colegio con su hermano pequeño y su amiga Melanie que se iba a quedar a comer con ella. Se despidieron de todas las demás amigas y se fueron .
Cuando llegaron a casa de Cristina, entraron
, dejaron las cosas, comieron y, cuando terminaron de comer, se fueron al cuarto
de Cristina para hacer los deberes .
Después de hacer los deberes, fueron a dar
un paseo con su perra Kika y pasaron por la casa de Ana donde estaban todas las
demás niñas de su clase .
De vuelta a casa se encontraron a un niño
llorando .Le preguntaron qué le pasaba, pero el niño no paraba de llorar. Puesto
que no les contestaba, decidieron marcharse , pero cuando el niño vio que se
iban les dijo:
-Me llamó José y no sé dónde está mi madre
.
Cristina
le preguntó que qué había pasado para que no supiera dónde estaba su madre
.
José le dijo que habían salido a comprar y
que mientras su madre compraba fruta, él se descuidó tocando a un gatito que
había al lado de la frutería.
Cuando miró para decirle que si se lo podía
quedar, la madre ya no estaba.
En ese momento, el niño empezó a llorar
.
Le dijimos
que le ayudaríamos a encontrar a su madre y nos fuimos con José a
buscarla.
Nos recorrimos todas las tiendas
preguntando; pero nada, la madre no aparecía .
De repente, vimos de lejos a una mujer muy
asustada y el niño salió corriendo . Nosotras fuimos detrás de él y José le
contó a su madre que le ayudamos a buscarla . Nos dieron las gracias y nos
fuimos a mi casa.
Cuando llegamos, estaba la madre de Melanie
que había ido a recogerla y, antes de irse, le contamos lo que nos había
pasado.
CRISTINA Mª CASTRO
Mis
gatos
El verano de 2011 acogimos a 2 gatos. Recuerdo como pasó:
A media noche, 2 gatos de 2 o 3 meses
entraban en nuestra casa y lo revolvían todo. ¡Un día, hasta nos encontramos un
envoltorio de salchichas por el suelo!
Dos o tres semanas meses más tarde,
empezamos a plantearnos lo de quedárnoslos. Prohibimos entrarlos en la casa,
pero mi hermana, a escondidas, los metía en el
salón.
Un día que estábamos comiendo en el patio
con los gatos, estábamos
pensando
en los nombres que les pondríamos y decidimos
llamarles
a uno,
Rabote, por el rabo tan corto que tenía, y al
otro,
Bigote, por una mancha que tiene bajo el hocico.
Ya llevamos medio año con ellos y se están
poniendo muy grandes
pero
sobre todo gordos!
EL NIÑO QUE NO QUERÍA LA PAZ
Había una vez un niño que no quería la paz.
Un día le contaron un cuento de la paz, pero no sirvió para
convencerlo.
Sus amigos no le hablaban y él se puso
triste; pero él pasaba de
ellos.
El
niño no daba nada más que problemas y no tenían tranquilidad ni él ni los
demás.
Pero un día le volvieron a contar el cuento y
entonces sí que lo conmovió. Desde entonces, nunca más volvió a molestar a los
demás
Cecilia Medel
La
amistad
Había dos ciudades: Villa-arriba y Villa-abajo.
Los habitantes de ambas ciudades se llevaban
muy mal por lo que peleaban y discutían. Cuando los de arriba arreglaban los
jardines, los otros, por la noche, iban y rompían esos
jardines.
Un día, un arribeño salvó a un abajeño y se
hicieron muy amigos, tanto que todos los días se reunían en un parque secreto.
Conversando, se dieron cuenta de que las dos ciudades tenían las mismas
aficiones y gustos :
-Les gustaba jugar al
fútbol.
-Ver museos.
-Ir al cine.
Al final, se reunieron todos los habitantes
de las dos ciudades y ,como se llevaban muy bien, decidieron hacer una ciudad
nueva, sin discusiones y peleas, para convivir todos juntos : la ciudad se
llamaría Villa-enmedio.
ESCRITO POR : DANIEL FERNANDEZ TORRES
Cuento sobre la PAZ
Un día, Pepito
salió con su familia a dar una vuelta al parque. Pepito vió unos niños que se
peleaban y se dirigió a ellos para explicarles que podían jugar en el mismo
sitio, todos a la vez. Pero aunque
Pepito lo intentaba, seguían peleados. No sabía qué hacer y se le ocurrió
llamar a unos amigos que vivían cerca y así jugarían todos.
Pepito llamó a sus
amigos y entre todos le explicaron a los niños que no había que pelearse por
eso, que el parque era mucho más divertido cuando hay muchos niños con los que
poder jugar.
Al final todos
terminaron jugando al fútbol y comprobando que hay algunos juegos a los que es
mejor jugar con mucha gente
MOISÉS CARRASCO
MOISÉS CARRASCO
NICOLÁS, EL GUERRERO DE LA
PAZ
Llegó el día. El joven Nicolás tenía que elegir uno de
los bandos y convertirse en un guerrero
de la paz o un guerrero de la violencia.
Ambos grupos,
enemigos naturales , se odiaban; y cada guerrero, al llegar su tiempo , tenia
que escoger uno de los dos bandos y formar parte de su ejercito; casi todos se
decidían siendo aún pequeños, antes del cambio definitivo. Pero Nicolás no lo
tenia claro; y ya no le quedaba tiempo.
Carolina Cuesta
CUENTO DE
LA
PAZ
La televisión sólo informaba de guerras entre países, enfrentamientos por religiones, luchas entre pueblos, atentados, violencia contra las mujeres… y las imágenes eran sangrientas y desagradables.
En
la casa había un niño al que no le gustaba nada escuchar y ver esas noticias de
guerras, lucha y violencia. Y soñaba con un día en que el presentador diese
noticias buenas, anunciando el final de todos esos acontecimientos que hacen
imposible vivir en paz.
ESTELA
Estela estaba triste.
Mientras dormía, casi todas las noches, tenía sueños muy raras que le decían que fuera mejor persona, pero ella nunca les hacía caso. Los tenía noche tras noche y buscó en un libro de sueños lo que significaban, pero no encontró lo que buscaba. Pensaba día tras día por qué tenía esos sueños ya que ella creía que era buena persona.
Muchas veces veía a sus padres tristes, pero no sabía por qué lo estaban. Un día los escucho hablar y decían que sentían que su hija ya no les quería. Ella no sabía por qué decían eso puesto que ella sentía que sí los quería.
De repente, se dio cuenta de que se había vuelto una engreída y que en vez de ayudar a lo demás y ser más estudiosa, sólo pensaba en sí misma.
Rectificó su conducta y sus padres volvieron a sentir el amor de su hija, por lo que todos ahora, volvían a ser muy felices.
En un bosque, en las afueras de Irak, vivían dos conejos, Stig y Richard, en una lujosa madriguera de 100 metros cúbicos con salida y vistas al mar. Pero tristes, porque su país estaba en guerra.
Ellos odiaban la guerra porque traía odios y
pobreza e intentaron, de todas las formas posibles, acabar con
ellas
Un día, fueron a buscar comida y a bañarse en
la playa y encontraron el país en paz, sin helicopteros militares y sin bombas.
¡su sueño se habia cumplido!
Como ya no había peligro, otros conejos se
instalaron allí y, como eran multitud, formaron mucha madrigueras
interconectadas entre sí e hicieron comercios,
fabricas,etc
EL RESTAURANTE EN PAZ
La
rana Renata era la mejor cocinera de los pantanos y a su selecto restaurante
acudían todas las ranas y sapos de los alrededores. Sus ''moscas en salsa de
bichos picantes'' o sus ''alitas de libélula caramelizadas con miel de abeja''
eran delicias que ninguna rana debía dejar de probar, y aquello hacía sentirse a
Renata verdaderamente orgullosa.
Un día, apareció en su restaurante Sapón,
dispuesto a cenar. Sapón era un sapo Grandón y un poco bruto y en cuanto le
presentaron los exquisitos platos de Renata, comenzó a protestar diciendo que
aquello no era comida, y que lo que él quería era una buena hamburguesa de
moscardón.
Renata acudió a ver cuál era el problema de
Sapón con sus platos y cuando éste dijo que todas aquellas cosas eran
''pichijiminadas'', se sintió tan furiosa y ofendida que, sin mediar palabra, le arreó un buen sartenazo. ¡Menuda
trifulca se armó! A pesar de que enseguida se dio cuenta de que tenía que haber
controlado sus nervios y no dejaba de pedir disculpas a Sapón, éste estaba
enfadado y decía que solo sería capaz de perdonarla si él mismo le devolvía el
sartenazo.
Todos trataban de carmarle, a sabiendas de
que con las fuerzas de Sapón y la pequeñez de la rana, el le partiría la cabeza.
Y como Sapón no aceptaba las disculpas y Renata se sentía fatal por el
sartenazo, comenzó a hacer de todo para que le perdonara: Le dió una pomada
especial para golpes, le sirvió un exquisito licor de agua de charca e inluso le
preparó...¡Una estupenda hamburguesa de moscardón! Pero Sapón quería devolverle
el porrazo como fuera para quedarse en paz.
Ya estaban a punto de no poder controlar,
cuando apareció un anciano sapo caminando con ayuda de
muletas:
-Espera Sapoń- dijo el anciano-podrás darle
el sartenazo cuando yo te rompa la pata. Recuerda que yo llevo muletas por tu culpa.
Sapón se quedó paralizado. Era su viejo
profesor que un día le salvó de unos gamberros y, al hacerlo, se quedó sin una
de sus patas. Recordaba que todo aquello ocurrió porque Sapón era muy
desobediente; pero el anciano nunca se lo habia recordado hasta ahora...
Entonces, Sapón se dio cuenta que estaba siendo muy injusto con Renata. Todos,
incluso él mismo, cometemos errrores alguna vez; y devolver golpe por golpe y
daño con daño no hacia sino más daño. Así que, aunque le dolía la cabeza,
pensaba que Renata estaba tan
arrepentida que decidió perdonarla.
Y todos rieron por la historia estando de
acuerdo que aquello era mejor que liarse a sartenazos.
Al llegar a la fila, hizo algunos amigos. Al entrar en el colegio a su
clase, 4ºB, les pusieron un examen sobre lo dado en cursos anteriores y nadie
sacó mejor nota que ella porque era insuperable: ¡un 10!
La gente se impresionó bastante, excepto Rubén e Inés que en un futuro
serían los mejores amigos de Lorena.
Lorena le caía bien a toda la clase excepto a una chica envidiosa llamada
Elena. A ella, los “empollones” no le caían bien ya que ella era una de las que
peores notas sacaban. Ella dedicaba su tiempo “libre” a enviar mensajitos
diciendo que no encajaba en este colegio, que era odiada por toda la clase y
cosas peores. También “enviaba” bolitas de papel mascado y baboso hacia el pelo
de Inés, Rubén y de Lorena.
A los pocos meses, Inés y Rubén, como eran hermanos, se marcharon a la
vez hacia otra casa en otra ciudad.
Lorena se sintió fatal cuando supo eso, pues eran los mejores amigos que
había tenido nunca y además, los que habían soportado, con ella, las gracietas
estúpidas de Elena.
Dos años después, estaban en mitad de 6º del colegio y como Elena ya era
más madura, junto con todos los de la clase,
meditó:
-Mmm … traté mal a Lorena y seguro que me odiará; pero, a lo mejor, si le
pido perdón ….
Elena se acercó a la mesa de Lorena y, con la cabeza gacha, preguntó:
-Lorena, … siento haber sido tan mala contigo estos últimos años. Sólo te tenía envidia porque yo soy de las del montón y, bueno, … tú eres la más lista de la clase y …
-Bueno, yo NUNCA en mi vida he sacado un diez en algo; nunca apruebo nada; siempre es lo mismo: suspenso tras suspenso y …
-Te perdono y respeto tu problema … yo te podría ayudar a estudiar y a
intentar mejorar tus notas; cada recreo nos estudiamos lo que hayamos dado y,
así, podrás darle bastantes alegrías a tus padres.
Desde ese día estudiaron y ,poco a poco, iban consiguiendo el
objetivo.
AÑOS MÁS TARDE
…
Lorena está en el sur de Europa trabajando como profesora en escuelas
solidarias.
-Disculpa, Lorena ¿pudo hablar contigo? – Dice el director de la
escuela.
-¡Claro!
-Me suenas de algo… Te conozco, quizás de cuando éramos unos
chiquillos…
-El director se quita las gafas.
-¡¡Rubén!!
-¡¡Lorena!!
-Rubén, te eché de menos… ¿Cómo le va a Inés?
-Bien, bien pero … me lo pensé desde hace años; pero ahora se me ocurrió
una idea. Si abro la cortina, sólo veo guerras. ¿Qué te parecería hacer una
campaña por la paz? Lorena responde que sembraría la paz junto a
él.
LA PAZ NOS HACE MAS
FELICES
En nuestra familia somos cuatro miembros;
pero para conseguirlo mis padres, bueno en realidad mi madre, pensaba que no
podría tenernos ni a mi hermano ni a mí.
Tuvieron una conversación y decidieron
adoptar a niños de países subdesarrollados, estuvieron informándose en
diferentes agencias y así se enteraron verdaderamente de lo mal que lo pasaban,
sobre todo los niños, en esos países.
Por ejemplo, en Sudáfrica alistan a los
niños y los hacen soldados bajo amenaza de matar a sus familias. Esos niños de
temprana edad terminan convirtiéndose en pequeños monstruos, pues no llegan a
diferenciar el bien del mal.
Les hablaron de las condiciones que viven
los niños en China; en especial las niñas, pues son menos queridas y también
maltratadas Al final, mi madre pudo tener hijos y se aseguró de que esta
información la conociéramos tanto mi hermano como yo y toda mi familia.
Ahora son
mis tíos los que el próximo verano tienen que ir a por su hija china y estamos
todos muy orgullosos y contentos, pues esa niña va a tener un hogar feliz y
amoroso.
Cristina Fernández Del Hoyo