miércoles, 11 de abril de 2012

Cuentos del "Día de la Paz"

Un largo camino hacia la paz

Era una mañana soleada, después de dormir al raso.


Al lado del camino, mis padres y yo continuamos hacia la ciudad que empezamos a ver detrás de la montaña.


Ya veíamos el puerto. Al entrar, nos


cruzamos con muchas familias en nuestra situación.


El barco esperaba. Los niños, cuando nos juntamos, pensamos en juegos y así conseguimos que el miedo se marchara.


Nos despedimos como si fuera hasta mañana aunque pasaran 50 años.


Sólo he dicho una vez paz. Como las cosas que escasean, la tenemos que cuidar.

Pedro León Baraza 5ºA




La Paz

Érase una niña llamada Paloma.


Paloma era una niña divertida, estudiosa, buena.... pero con pocos amigos.


Paloma nunca jugaba con nadie porque siempre estaba leyendo.


Un día llegaron sus amigos/as y le dijeron que, aunque era bueno leer, también es bueno jugar. Y ella aprendió una cosa: que aparte de ser bonito leer, también es muy bonito estar con los amigos/as jugando. Desde entonces se divertía mucho con el grupo de amigos que había hecho en clase.


Paloma se apenaba mucho porque había otros grupos que no la querían, pero ella se empeñaba en que entendieran que el camino de la maldad no lleva a la felicidad y el camino de la paz y la unidad tiene muchas puertas a ella.

Ana Lucía Herrera Reyes.

 
Entre amigas

Érase un grupo de amigas que se iban todos los días al parque para jugar.


Jugaban al pilla pilla, al escondite, a la comba y se lo pasaban muy bien. Un día, dos amigas se pelearon porque una de ellas quería siempre decidir a qué se jugaba.


Entonces, una de ellas intervino y les dijo que no se pelearan porque tenían que estar felices para poder seguir jugando al pilla pilla todo el grupo.


Los personajes son Cristina, Ana, Patricia y Mirian.

MIRIAN CALVO VEGA 5ºA


Amigos.

Un día, un niño llamado Kevin se encontraba paseando y de repente vio a un niño sucio y triste.


-¿Qué te ocurre? - Preguntó Kevin


-Mi país está en guerra y he tenido que escaparme, escondido, en un coche. -Contestó Eto'o


-¿Quieres venirte a mi casa?


-No, no quiero molestar.


-No es ninguna molestia, ¿quieres ser mi mejor amigo?


-¡Vale!


Eto'o se fue con Kevin a su casa y, como tenía hambre, Kevin le ofreció un bocadillo.


Después se contaron sus secretos y Eto'o le contó la historia de la guerra de su país. Kevin vio cuanta pobreza había en el mundo y decidió que Eto'o jamás volvería a pasar esa situación.

Alba Magán


                                     MELANIE Y CRISTINA

Un día, una niña llamada Cristina salía del colegio con su hermano pequeño y su amiga Melanie que se iba a quedar a comer con ella. Se despidieron de todas las demás amigas y se fueron .


Cuando llegaron a casa de Cristina, entraron , dejaron las cosas, comieron y, cuando terminaron de comer, se fueron al cuarto de Cristina para hacer los deberes .


Después de hacer los deberes, fueron a dar un paseo con su perra Kika y pasaron por la casa de Ana donde estaban todas las demás niñas de su clase .


De vuelta a casa se encontraron a un niño llorando .Le preguntaron qué le pasaba, pero el niño no paraba de llorar. Puesto que no les contestaba, decidieron marcharse , pero cuando el niño vio que se iban les dijo:


-Me llamó José y no sé dónde está mi madre .


Cristina le preguntó que qué había pasado para que no supiera dónde estaba su madre .


José le dijo que habían salido a comprar y que mientras su madre compraba fruta, él se descuidó tocando a un gatito que había al lado de la frutería.


Cuando miró para decirle que si se lo podía quedar, la madre ya no estaba.


En ese momento, el niño empezó a llorar .


Le dijimos que le ayudaríamos a encontrar a su madre y nos fuimos con José a buscarla.


Nos recorrimos todas las tiendas preguntando; pero nada, la madre no aparecía .


De repente, vimos de lejos a una mujer muy asustada y el niño salió corriendo . Nosotras fuimos detrás de él y José le contó a su madre que le ayudamos a buscarla . Nos dieron las gracias y nos fuimos a mi casa.


Cuando llegamos, estaba la madre de Melanie que había ido a recogerla y, antes de irse, le contamos lo que nos había pasado.

CRISTINA Mª CASTRO

Mis gatos

El verano de 2011 acogimos a 2 gatos. Recuerdo como pasó:


A media noche, 2 gatos de 2 o 3 meses entraban en nuestra casa y lo revolvían todo. ¡Un día, hasta nos encontramos un envoltorio de salchichas por el suelo!


Dos o tres semanas meses más tarde, empezamos a plantearnos lo de quedárnoslos. Prohibimos entrarlos en la casa, pero mi hermana, a escondidas, los metía en el salón.


Un día que estábamos comiendo en el patio con los gatos, estábamos


pensando en los nombres que les pondríamos y decidimos llamarles


a uno, Rabote, por el rabo tan corto que tenía, y al


otro, Bigote, por una mancha que tiene bajo el hocico.


Ya llevamos medio año con ellos y se están poniendo muy grandes


pero sobre todo gordos!


Por Oskar Borgvall


EL NIÑO QUE NO QUERÍA LA PAZ

Había una vez un niño que no quería la paz.


Un día le contaron un cuento de la paz, pero no sirvió para convencerlo.


Sus amigos no le hablaban y él se puso triste; pero él pasaba de ellos.


El niño no daba nada más que problemas y no tenían tranquilidad ni él ni los demás.


Pero un día le volvieron a contar el cuento y entonces sí que lo conmovió. Desde entonces, nunca más volvió a molestar a los demás

Cecilia Medel

La amistad

Había dos ciudades: Villa-arriba y Villa-abajo.


Los habitantes de ambas ciudades se llevaban muy mal por lo que peleaban y discutían. Cuando los de arriba arreglaban los jardines, los otros, por la noche, iban y rompían esos jardines.


Un día, un arribeño salvó a un abajeño y se hicieron muy amigos, tanto que todos los días se reunían en un parque secreto. Conversando, se dieron cuenta de que las dos ciudades tenían las mismas aficiones y gustos :


-Les gustaba jugar al fútbol.


-Ver museos.


-Ir al cine.


Al final, se reunieron todos los habitantes de las dos ciudades y ,como se llevaban muy bien, decidieron hacer una ciudad nueva, sin discusiones y peleas, para convivir todos juntos : la ciudad se llamaría Villa-enmedio.


ESCRITO POR : DANIEL FERNANDEZ TORRES


Cuento sobre la PAZ

Un día, Pepito salió con su familia a dar una vuelta al parque. Pepito vió unos niños que se peleaban y se dirigió a ellos para explicarles que podían jugar en el mismo sitio, todos a la vez. Pero aunque Pepito lo intentaba, seguían peleados. No sabía qué hacer y se le ocurrió llamar a unos amigos que vivían cerca y así jugarían todos.


Pepito llamó a sus amigos y entre todos le explicaron a los niños que no había que pelearse por eso, que el parque era mucho más divertido cuando hay muchos niños con los que poder jugar.


Al final todos terminaron jugando al fútbol y comprobando que hay algunos juegos a los que es mejor jugar con mucha gente

MOISÉS CARRASCO

 NICOLÁS, EL GUERRERO DE LA PAZ

Llegó el día. El joven Nicolás tenía que elegir uno de los bandos y convertirse en un guerrero de la paz o un guerrero de la violencia.


Ambos grupos, enemigos naturales , se odiaban; y cada guerrero, al llegar su tiempo , tenia que escoger uno de los dos bandos y formar parte de su ejercito; casi todos se decidían siendo aún pequeños, antes del cambio definitivo. Pero Nicolás no lo tenia claro; y ya no le quedaba tiempo.


Al amanecer, su armadura se cubría de color negro (la de la violencia) Pero rápidamente cambió su armadura por una blanca (la de la paz) que le enseñó el camino hacia la paz.


Protestó durante años contra la violencia; cada día, contra uno de los guerreros del grupo de la violencia; hasta que sólo quedó uno que se negó a ser un guerrero de la paz. Pero éste, después de varios meses, cuando veía a sus familiares y amigos riendo y divirtiéndose, se fue dando cuenta de que se había equivocado convirtiéndose en su máximo defensor y llegando, al final, la paz soñada por todos sus guerreros.

Carolina Cuesta


CUENTO DE LA PAZ


La televisión sólo informaba de guerras entre países, enfrentamientos por religiones, luchas entre pueblos, atentados, violencia contra las mujeres… y las imágenes eran sangrientas y desagradables.


En la casa había un niño al que no le gustaba nada escuchar y ver esas noticias de guerras, lucha y violencia. Y soñaba con un día en que el presentador diese noticias buenas, anunciando el final de todos esos acontecimientos que hacen imposible vivir en paz.

Pensaba que ese día sería el verdadero día de la paz.

SEBASTIÁN GÓMEZ


ESTELA
Había una vez un pueblo muy pacífico donde vivía una niña llamada Estela. Sus papás le dijeron, que, como había sido tan amable y educada además de buena persona, para su cumpleaños le regalarían muchas cosas y fueron tantas que se volvió un poco creída. Paso un tiempo y lo seguía siendo, hasta, que sus padres se hartaron y ya no le hicieron más regalos para sus cumpleaños.

Estela estaba triste.

Mientras dormía, casi todas las noches, tenía sueños muy raras que le decían que fuera mejor persona, pero ella nunca les hacía caso. Los tenía noche tras noche y buscó en un libro de sueños lo que significaban, pero no encontró lo que buscaba. Pensaba día tras día por qué tenía esos sueños ya que ella creía que era buena persona.

Muchas veces veía a sus padres tristes, pero no sabía por qué lo estaban. Un día los escucho hablar y decían que sentían que su hija ya no les quería. Ella no sabía por qué decían eso puesto que ella sentía que sí los quería.

De repente, se dio cuenta de que se había vuelto una engreída y que en vez de ayudar a lo demás y ser más estudiosa, sólo pensaba en sí misma.

Rectificó su conducta y sus padres volvieron a sentir el amor de su hija, por lo que todos ahora, volvían a ser muy felices.

Patricia Utrilla Ibáñez

Los conejos que deseaban la paz

En un bosque, en las afueras de Irak, vivían dos conejos, Stig y Richard, en una lujosa madriguera de 100 metros cúbicos con salida y vistas al mar. Pero tristes, porque su país estaba en guerra.


Ellos odiaban la guerra porque traía odios y pobreza e intentaron, de todas las formas posibles, acabar con ellas


Un día, fueron a buscar comida y a bañarse en la playa y encontraron el país en paz, sin helicopteros militares y sin bombas. ¡su sueño se habia cumplido!


Como ya no había peligro, otros conejos se instalaron allí y, como eran multitud, formaron mucha madrigueras interconectadas entre sí e hicieron comercios, fabricas,etc

Por Álex González


EL RESTAURANTE EN PAZ

La rana Renata era la mejor cocinera de los pantanos y a su selecto restaurante acudían todas las ranas y sapos de los alrededores. Sus ''moscas en salsa de bichos picantes'' o sus ''alitas de libélula caramelizadas con miel de abeja'' eran delicias que ninguna rana debía dejar de probar, y aquello hacía sentirse a Renata verdaderamente orgullosa.


Un día, apareció en su restaurante Sapón, dispuesto a cenar. Sapón era un sapo Grandón y un poco bruto y en cuanto le presentaron los exquisitos platos de Renata, comenzó a protestar diciendo que aquello no era comida, y que lo que él quería era una buena hamburguesa de moscardón.


Renata acudió a ver cuál era el problema de Sapón con sus platos y cuando éste dijo que todas aquellas cosas eran ''pichijiminadas'', se sintió tan furiosa y ofendida que, sin mediar palabra, le arreó un buen sartenazo. ¡Menuda trifulca se armó! A pesar de que enseguida se dio cuenta de que tenía que haber controlado sus nervios y no dejaba de pedir disculpas a Sapón, éste estaba enfadado y decía que solo sería capaz de perdonarla si él mismo le devolvía el sartenazo.


Todos trataban de carmarle, a sabiendas de que con las fuerzas de Sapón y la pequeñez de la rana, el le partiría la cabeza. Y como Sapón no aceptaba las disculpas y Renata se sentía fatal por el sartenazo, comenzó a hacer de todo para que le perdonara: Le dió una pomada especial para golpes, le sirvió un exquisito licor de agua de charca e inluso le preparó...¡Una estupenda hamburguesa de moscardón! Pero Sapón quería devolverle el porrazo como fuera para quedarse en paz.


Ya estaban a punto de no poder controlar, cuando apareció un anciano sapo caminando con ayuda de muletas:


-Espera Sapoń- dijo el anciano-podrás darle el sartenazo cuando yo te rompa la pata. Recuerda que yo llevo muletas por tu culpa.


Sapón se quedó paralizado. Era su viejo profesor que un día le salvó de unos gamberros y, al hacerlo, se quedó sin una de sus patas. Recordaba que todo aquello ocurrió porque Sapón era muy desobediente; pero el anciano nunca se lo habia recordado hasta ahora... Entonces, Sapón se dio cuenta que estaba siendo muy injusto con Renata. Todos, incluso él mismo, cometemos errrores alguna vez; y devolver golpe por golpe y daño con daño no hacia sino más daño. Así que, aunque le dolía la cabeza, pensaba que Renata estaba tan arrepentida que decidió perdonarla.


Y todos rieron por la historia estando de acuerdo que aquello era mejor que liarse a sartenazos.

Melanie Barroso



El día 10 de septiembre del año 2010 llegó una chica nueva al colegio. Ella se llamaba Lorena.

         Al llegar a la fila, hizo algunos amigos. Al entrar en el colegio a su clase, 4ºB, les pusieron un examen sobre lo dado en cursos anteriores y nadie sacó mejor nota que ella porque era insuperable: ¡un 10!

        La gente se impresionó bastante, excepto Rubén e Inés que en un futuro serían los mejores amigos de Lorena.

       Lorena le caía bien a toda la clase excepto a una chica envidiosa llamada Elena. A ella, los “empollones” no le caían bien ya que ella era una de las que peores notas sacaban. Ella dedicaba su tiempo “libre” a enviar mensajitos diciendo que no encajaba en este colegio, que era odiada por toda la clase y cosas peores. También “enviaba” bolitas de papel mascado y baboso hacia el pelo de Inés, Rubén y de Lorena.
       A los pocos meses, Inés y Rubén, como eran hermanos, se marcharon a la vez hacia otra casa en otra ciudad.

      Lorena se sintió fatal cuando supo eso, pues eran los mejores amigos que había tenido nunca y además, los que habían soportado, con ella, las gracietas estúpidas de Elena.

      Dos años después, estaban en mitad de 6º del colegio y como Elena ya era más madura, junto con todos los de la clase, meditó:

     -Mmm … traté mal a Lorena y seguro que me odiará; pero, a lo mejor, si le pido perdón ….

     Elena se acercó a la mesa de Lorena y, con la cabeza gacha, preguntó:

     -Lorena, … siento haber sido tan mala contigo estos últimos años. Sólo te tenía envidia porque yo soy de las del montón y, bueno, … tú eres la más lista de la clase y …

     -Bueno, yo NUNCA en mi vida he sacado un diez en algo; nunca apruebo nada; siempre es lo mismo: suspenso tras suspenso y …

     -Te perdono y respeto tu problema … yo te podría ayudar a estudiar y a intentar mejorar tus notas; cada recreo nos estudiamos lo que hayamos dado y, así, podrás darle bastantes alegrías a tus padres.

     Desde ese día estudiaron y ,poco a poco, iban consiguiendo el objetivo.

     AÑOS MÁS TARDE …

     Lorena está en el sur de Europa trabajando como profesora en escuelas solidarias.

    -Disculpa, Lorena ¿pudo hablar contigo? – Dice el director de la escuela.

    -¡Claro!

    -Me suenas de algo… Te conozco, quizás de cuando éramos unos chiquillos…

    -El director se quita las gafas.

    -¡¡Rubén!!

    -¡¡Lorena!!

    -Rubén, te eché de menos… ¿Cómo le va a Inés?

    -Bien, bien pero … me lo pensé desde hace años; pero ahora se me ocurrió una idea. Si abro la cortina, sólo veo guerras. ¿Qué te parecería hacer una campaña por la paz? Lorena responde que sembraría la paz junto a él.


 
LA PAZ NOS HACE MAS FELICES


En nuestra familia somos cuatro miembros; pero para conseguirlo mis padres, bueno en realidad mi madre, pensaba que no podría tenernos ni a mi hermano ni a mí.


Tuvieron una conversación y decidieron adoptar a niños de países subdesarrollados, estuvieron informándose en diferentes agencias y así se enteraron verdaderamente de lo mal que lo pasaban, sobre todo los niños, en esos países.


Por ejemplo, en Sudáfrica alistan a los niños y los hacen soldados bajo amenaza de matar a sus familias. Esos niños de temprana edad terminan convirtiéndose en pequeños monstruos, pues no llegan a diferenciar el bien del mal.


Les hablaron de las condiciones que viven los niños en China; en especial las niñas, pues son menos queridas y también maltratadas Al final, mi madre pudo tener hijos y se aseguró de que esta información la conociéramos tanto mi hermano como yo y toda mi familia.


Ahora son mis tíos los que el próximo verano tienen que ir a por su hija china y estamos todos muy orgullosos y contentos, pues esa niña va a tener un hogar feliz y amoroso.


   Cristina Fernández Del Hoyo















































































































lunes, 23 de enero de 2012

Nos proponemos utilizar este espacio para realizar y compartir trabajos de clase, experiencias, iniciativas, comentarios a las actividades realizadas y todo lo que pueda tener interés para el grupo y para el progreso individual en podos los aspectos (intelectual, físico, afectivo, creativo, social...) de cada uno de nosotros